La introducción es la puerta de entrada a tu trabajo: presenta el tema, explica por qué importa y anticipa lo que el lector encontrará. Una buena introducción orienta y motiva a seguir leyendo. Aquí verás cómo construirla.
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Su trabajo es ubicar al lector. Debe responder de qué trata el texto, por qué es relevante y qué se propone lograr. No incluye resultados ni conclusiones detalladas: eso va más adelante.
Elementos que debe tener
- Contexto general del tema.
- Planteamiento del problema o la pregunta.
- Justificación o relevancia.
- Objetivos del trabajo.
- Opcionalmente, una breve mención de cómo está organizado el documento.
Estructura de embudo
La introducción funciona como un embudo: empieza amplia y se va estrechando.
| Parte | De qué trata | Amplitud |
|---|---|---|
| Apertura | Panorama general del tema | Amplia |
| Problema | La cuestión específica que abordas | Media |
| Objetivos | Lo que tu trabajo busca lograr | Estrecha |
Así pasas de lo general a lo concreto sin saltos bruscos.
Cómo empezar
Evita frases vacías como "desde el inicio de los tiempos". Comienza con un dato, una tendencia o una pregunta que sitúe el tema. Conecta cada idea con la siguiente usando buenos conectores. Escribe un primer borrador y púlelo al final, cuando ya sepas exactamente qué contiene tu trabajo.
Errores comunes
- Empezar demasiado general o con lugares comunes.
- Mezclar resultados en la introducción.
- Olvidar los objetivos.
- Falta de conexión entre las ideas.
Para enlazar las ideas con fluidez usa el Banco de conectores textuales, revisa la cohesión con el Analizador de textos académicos, y si necesitas estructurar el problema inicial, apóyate en el Generador de tesis.
Preguntas frecuentes
¿Qué extensión debe tener una introducción académica?▼
Suele ocupar entre el cinco y el diez por ciento del trabajo, lo suficiente para presentar el tema, el problema y los objetivos.
¿La introducción se escribe primero?▼
Puedes hacer un borrador al inicio, pero conviene pulirla al final, cuando ya conoces el contenido completo del trabajo.
¿Debo incluir los objetivos en la introducción?▼
Sí. Los objetivos son uno de sus elementos clave y deben quedar claros para el lector.